Santo Domingo de la Calzada

 Santo Domingo de la Calzada - (La Rioja)

    En nombre de la Comunidad Autónoma de La Rioja procede de un río que pasa por Santo Domingo de la Calzada, es el río Oja.

    La localidad recibe ese nombre porque fue fundado por Domingo García, un religioso español que impulsó el Camino de Santiago construyendo un puente para cruzar el río, un hospital y un albergue para los peregrinos.

    Esta población de la Rioja Alta tiene en el interior de la catedral un gallo y una gallina vivos. De esa localidad se dice la siguiente cita: "En Santo Domingo de la Calzada, dónde cantó la gallina después de asada".

    El fundador de la localidad riojana, Domingo García, demostró la inocencia de un peregrino acusado erróneamente de muerte al hacer volar una gallina que estaba asada en el plato.

MURALLA.- En esta localidad se puede visitar el mayor recinto amurallado que se conserva en la Comunidad Autónoma de La Rioja. Se construyó entre 1367 y 1369 por iniciativa de Pedro I de Castilla como consecuencia de las luchas fratricidas con su hermano Enrique II de Trastámara que fue rey de Castilla y el primero de la Casa de Trastámara.


     La muralla es de piedra de sillería y tiene una longitud de 1.670 m con 2.5 metros de grosor. En su trazado hay 38 torreones, 12 metros de altura y 7 puertas de arcada gótica.

PUENTE.- Se construye en la mitad del siglo XI para facilitar el paso de los peregrinos. Uno de ellos fue atropellado por un carro mientras dormía y el santo le devolvió a la vida. Tiene un total de 148 metros de longitud y 16 arcos.


    Desde mediados del siglo XI en el que Santo Domingo de la Calzada construyó un primitivo puente hasta hoy, ha sufrido muchas transformaciones. La mitad izquierda del actual es de mediados del siglo XVIII, construido en piedra de sillería con tajamares, se respetan arcos anteriores que disminuyen en altura en sus extremos. La otra mitad, es de mediados del siglo XX, construido en hormigón con espolones rectangulares. La longitud es de 148 m y 16 arcos. Se encuentra en la localidad de Santo Domingo de la Calzada, La Rioja, España.


Catedral de Santo Domingo de la Calzada

   En este edificio religioso son muy importantes su retablo mayor, así como la tumba y el sepulcro del santo. En el exterior la Torre Exenta llama la atención del visitante porque es la torre más alta de La Rioja y a ella de puede acceder y subir.

    Otros centros de interés turístico son el recorrido por su casco urbano con varios monumentos históricos, iglesias y casonas construidas entre el siglo XVI y XVIII, además de las Puertas del Año Calceatense.

    La Torre Exenta está separada del cuerpo principal de la catedral y destaca por su gran altura. La particular ubicación de las torres campanario algo alejadas de los edificios más importantes obedece a la inestabilidad del terreno que conforma el subsuelo. La Torre Exenta tiene 69 metros de altura y se levantó entre los años 1767 y 1769.

    Anexo a la catedral se encuentra el Museo de los Relojes y de Las Campanas, su visita es gratuita.

    Además del retablo mayor de la catedral es muy aconsejable la visita a la tumba del fundador de la propia catedral, Fray Bernardo de Fresneda, obispo de Zaragoza y confesor de Carlos V y Felipe II.

    En Santo Domingo también se puede visitar la Abadía Cirterciense que fundaron en el siglo XVII un grupo de monjas procedentes de Palencia.

    Las murallas de esta ciudad riojana se construyeron en el siglo XIV para defender la ciudad de la lucha fratricida entre Pedro I y Enrique II (falecido en Santo Domingo).

CÁRCEL  DEL  CORREGIMIENTO  -  SANTO  DOMINGO

CÁRCEL DE SANTO DOMINGO.- Su entrada es gratuita y su visita dura uns 30 minutos. La Cárcel era la sede del Corregimiento y desde allí se ejercía el poder de toda la zona en la Edad Media. Se inaugura en 1763, al final del siglo XVIII. El Corregimiento y la Cárcel Real se encontraban en la Plaza del Santo. Allí se pueden visitar las celdas, el depósito de cadáveres, la mesa para hacer las autopsias, un pozo, la letrina... y todo ello muy bien conservado.

    Entre 1491 y 1812 la ciudad riojana tenía realengo y era la capital del Corregimiento de Rioja que incluía la Rioja Alta y varias poblaciones limítrofes de Burgos.

    El corregidor era un funcionario de la Corona que presidía el Ayuntamiento, era juez en primera instancia de lo civil y lo criminal, supervisaba los abastos, recaudaba los arbitrios e impuestos, organizaba las levas o reclutamiento obligatorio de la población civil para servir en el ejército, era también el responsable de la policía y el orden público.

    La Cárcel Real era un presidio donde el derecho penal, entonces considerado criminal, tenía un marcado carácter represor, destinado a castigar y disuadir la comisión de delitos. El fin de una condena no tenía como objetivo la corrección, la reeducación o la reinserción social. La cárcel cumplía una función intimidatoria y represora del derecho, era un lugar muy insaubre donde la norma era la crueldad, el escarnio, el abuso y la infamia. La práctica más habitual de las cárceles eran las torturas y los castigos de todo tipo.

    Cuando la pena impuesta no era de muerte, se aplciaba el destierro, la realización de trabajos en minas o caminos públicos, ir al ejército o directamente a la guerra, o ser confinados en presidios militares.

    El suelo del edificio mantiene los cantos rodador colocados originalmente y los techos estaban formados por gruesas vigas de madera para evitar que los presos hicieran agujeros en el techo para excavar y facilitar su huída.

    Las celdas tenían unas ventanas muy pequeñas, apenas tenían ventilación y la iluminación era muy escasa. En las paredes son visibles las argollas para amarrar a los presos con cadenas o grilletes, así se evitaba que hubiese peleas entre ellos. Dormían sobre jergones de paja o camastrones de madera.

    Se conserva una celda individualizada e independiente para aislar o separar a los presos más conflictivos. La última celda comunica con el depósito de cadáveres y en una de las ventanas es visible que tiene dos barrotes cortados para facilitar la fuga de los presidiarios. Esta celda conserva su puerta original.

    Durante el recorrido se aprecia una estancia con un pozo de donde se extraía el agua potable porque debajo existe un gran acuífero.

    En el patio los presos se distrían en su tiempo libre y aprovechaban para grabar sus nombres en las paredes. L aúltima inscripción corresponde a Julián Sáez y tiene la fecha del 10 de mayo de 1954. Los presos asisten a la misa desde el patio, pero el cura celebra la misa en una capilla.

    La Torre Exenta en su fase inicial era de estilo románico, pero quedó destruida por un incendio en 1450. La segunda torre era de estilo gótico y con el paso del tiempo quedó muy deteriorada. Finalmente se construyó una tercera torre de estilo barroco.

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