EMBALSE DE MEQUINENZA - ZARAGOZA
Dentro del plan de aprovechamiento hidroeléctrico integral del tramo del río Ebro, entre Escatrón y Flix, ENHER (Empresa Nacional Hidroeléctrica del Ribagorza) estudió y eligió el Sistema formado por los Saltos de Mequinenza y Ribarroja que permitía la máxima producción de energía eléctrica, ofrecer grandes regadíos y abastecimientos de agua a poblaciones y la correcta laminación de las avenidas que ocasionaban graves perjuicios en el tramo bajo del río Ebro.
Una de las características acusadas de este tramo del río Ebro es la serie de grandes y continuados meandros que forma en el embalse de Mequinenza hasta que finalmente el cauce vuelve a encajonarse para salvar la Cordillera Costero-Catalana.
El aprovechamiento hidroeléctrico del río Ebro obligó a la ejecución de obras complementarias de importancia como los nuevos pueblos de Mequinenza o Fayón, variantes de carreteras existentes, la creación de nuevos puentes sobre los ríos Ebro, Segre y Matarraña o variantes del Ferrocarril Barcelona-Madrid.
El embalse recibe la denominación geoturística de mar de Aragón sirviendo en algún tramo de límite provincial entre Huesca y Zaragoza. Anega parte de los términos municipales de Mequinenza, Fraga, Caspe, Chiprana, Sástago y Escatrón. Son costeras las poblaciones de Chiprana y Caspe, situadas en la comarca de Bajo Aragón-Caspe.
La constitución de la Empresa Nacional Hidroeléctrica Ribargozana S. A. (ENHER) el 7 de diciembre de 1946 y la consiguiente construcción entre los años 1947 y 1962 de los altos de la cuenca de la Alta Ribagorza (Senet, Vilaller, Bono, Llesp, Pont de Suert, Escales, Bohí, Puente de Montañana, Caldes, Canelles, Santa Ana y la Baliera) dieron lugar a la construcción de los saltos de Mequinenza y Ribarroja, en el tramo del Ebro. Se llegaba por tanto a la realización de estos aprovechamientos después de una amplia experiencia en todos los ámbitos con una infinidad de obras realizadas en el sector de la Ribargozana en materia de presas. Todas ellas obras de grandes dimensiones que habían puesto a prueba las capacidades y recursos de la empresa ENHER.
La construcción de la presa de Mequinenza, por concesión a la empresa ENHER del aprovechamiento hidroeléctrico integral de un tramo del río Ebro en 1955, dio origen a este gran embalse. Los trabajos preliminares comenzaron en 1958 realizándose tres recintos preparados con ataguías que permitieron los trabajos de excavación y hormigonado quedando el río entre tanto, desviado por el resto del cauce.
EMBALSE DE MEQUINENZA - ZARAGOZA
El primer recinto fue en la margen izquierda y prácticamente fuera del río, comprendiendo la zona de central y estribo izquierdo. El segundo fue en la margen derecha, incluyendo el extremo del aliviadero y el estribo derecho, quedando reducido el paso del río al espacio entre ambos. El tercero fue en la parte media (aliviadero) desviándose el río por encima de un portillo construido en el segundo recinto, con unos desagües provisionales para permitir el paso temporalmente al río. Un cuarto recinto fue necesario para la construcción del canal de desagüe de la central.
Mediante seis potentes Scrapers, se extraían áridos de las graveras situadas en la margen izquierda del Segre en Mequinenza y se transportaban hasta un gigantesco acopio en la margen izquierda. Los áridos se clasificaban en varios tamaños y se contaba con una instalación de machaqueo para obtener los más finos. Las instalaciones de hormigón constaban de dos silos de cemento procedente de la fábrica de ENHER en Cherallo-Xerallo (Comarca catalana de Pallars) con 1000 toneladas de capacidad y dos plantas de hormigonado. Estas descargaban su hormigón sobre vehículos que lo llevaban hasta los blondines. Con estas instalaciones se consiguieron medias diarias de más de 1000 metros cúbicos de hormigón colocado.
La memoria de trabajo de 1957, cuando ya habían finalizado los trabajos de campo y los estudios técnicos, formulaban previsiones que no se podrían llegar a cumplir pero revelaban el optimismo y la gran confianza que animaba a la empresa promotora:
"Este salto de Mequinenza con sus 445.000 CV y producción media anual de 857 millones de kWh, salvo contingencias no previstas, podrá entrar en servicio en el año 1961, si bien hemos de sentir y sentimos la preocupación de lograr a tiempo los equipos hidráulicos y eléctricos como consecuencia de la situación actual en materia de importaciones y divisas"
Otros aspectos no definidos que debían ser sin duda tomados en cuenta y que en un principio no fueron seguramente suficientemente evaluados eran las profundas implicaciones que el proyecto tenía en la situación de la comarca, empezando por la propia población de Mequinenza afectada por los niveles de las aguas o la repercusión en los tramos viarios de la zona. Fueron cuestiones que suscitaron grandes tensiones de carácter social a la vez que impulsaron a ENHER a tener que afrontar una serie de obras al margen de las infraestructuras.
LOCALIDAD DE MEQUINENZA CON SU EMBALSE 
En 1961 tuvo lugar la máxima avenida conocida en Mequinenza, unos 4.100 m³/s, que fue evacuada por los desagües provisionales y el portillo del segundo recinto aunque implicó la inundación de las obras en la zona de la central. Aquel mismo año se habían activado las excavaciones en el margen izquierdo del río con el objetivo de ubicar aquel mismo año la explanada del parque de transformación y otras instalaciones complementarias.
La conclusión de las obras estaba prevista para el año 1963 pero la publicación de una nueva Instrucción Oficial de Grandes Presas planteó el problema de mejorar las condiciones de estabilidad al deslizamiento iniciándose un intenso plan de ensayos en la cimentación para garantizar los coeficientes de seguridad adecuados. La solución fue la de un rastrillo o talón de agua abajo conjuntamente con una galería profunda de drenaje que reducía sub-presiones bajo la presa.
Las obras de refuerzo continuaron en 1965 y 1966, alcanzándose ese año por primera vez la cota de máximo embalse. Sin embargo, cuando ya estaban concluidas las obras de refuerzo se planteó el problema de mejorar la impermeabilidad de la roca en estribos y laderas tras la aparición de importantes filtraciones en las mismas. Para ello se realizaron dos pantallas de hormigón de 4 metros de anchura que prolongaban longitudinalmente el macizo de hormigón de la presa.
Aunque la presa de Mequinenza comenzó a embalsar en julio de 1964, puede decirse que solamente lo hizo realmente desde 1969 al mantener elevadas cotas de agua.
La construcción del embalse de Mequinenza, juntamente con el de Ribarroja, comportó la destrucción de la antigua población de Mequinenza. Si bien es cierto que el aumento del nivel de las aguas no inundaba la totalidad del pueblo, sí que lo hacía en gran parte de su población y las tierras agrícolas más fértiles. Las autoridades franquistas de la época determinaron derribar el pueblo entero, incluyendo la iglesia.
Muchos de los mequinenzanos perdieron sus trabajos, especialmente en la minería del carbón, ya que muchas de las explotaciones quedaron inundadas por el agua. Muchos otros habitantes se negaron a desprenderse de sus raíces y de sus recuerdos, y reconstruyeron una nueva Mequinenza no muy lejos de la antigua, esta vez junto al río Segre que en 2020 cumple sus primeros 50 años. Las calles del pueblo viejo que quedaron por encima del nivel del agua, son hoy en día visitables ya que se ha recuperado su trazado original, mientras que la milenaria historia de la población se conserva en los Museos de Mequinenza ubicados en las antiguas escuelas del pueblo viejo de Mequinenza.
Su perfil básico es triangular, con un vértice de 0,50 m por encima de la cota de máximo embalse y taludes de 0,05 y 0,75. Está dividida en bloques de 14 metros de anchura, salvo en zonas especiales, por juntas trasversales, cuya estanqueidad se consigue a base de barras de hormigón armado seguidas de tapones asfálticos.
Está recorrida por una amplia red de galerías visitables que atraviesan también el zampeado del aliviadero y de los desagües de aligeramiento y las pantallas sólidas de las laderas.
La central se ubica a pie de presa. Es de tipo cerrado, con acceso a cota 66, por debajo del nivel del embalse de Ribarroja. El edificio, de unas dimensiones aproximadas de 100 metros por 25, tiene dos plantas principales. La inferior o de turbinas y la superior o de excitatrices, existiendo en la zona de dependencias otra planta donde está situada la sala de mandos. La central está anclada con cables verticales a una galería a cota 28 (17 metros por debajo de su cimentación) para mejorar su estabilidad al deslizamiento.
La presa está cimentada en una formación Oligocena con tramos lignitíferos compuesta de estratos sensiblemente horizontales con intercalaciones margosas. Su estabilidad y resistencia se consideraron suficientes para la presa de embalse a construir. La mayor parte del vaso está constituida por terrenos Miocenos con estratificaciones de margas blancas y calizas que ceden paso a estratos de areniscas y alguna veta de yeso ofreciendo una correcta impermeabilidad.
PRESA QUE REGULA EL RÍO EBRO - MEQUINENZA
El embalse de Mequinenza ya no es tan grande como cuando hace 57 años, en 1966, comenzó a embalsar las aguas del Ebro: una batimetría ha reducido en 161 hectómetros cúbicos (Hm3) su capacidad, que ha pasado de los 1.534 que se le venían atribuyendo desde entonces a los 1.373 a los que ha quedado reducida.
¿Y cuánto son 161 Hm3? Ese volumen supera con holgura la suma de los tres embalses del Pacto del Agua que han entrado en servicio o están listos para hacerlo, La Loteta (104,1), Lechago (18,5) y El Val (24,2) y duplica con creces el volumen teórico que deberían sumar Montearagón (52,3) y el recrecido Santolea (22) si un día se resuelven los focos de inestabilidad geológica que mantienen en el aire sus respectivas viabilidades.
Y resulta igualmente mayor que el de San Salvador (137,2), sustituto del descartado Santaliestra en la primera ‘relectura’ del mitificado acuerdo hidraúlico, que va adquiriendo rasgos cada vez más ‘vintage’ en la medida en la que desde algunos flancos de la política aragonesa se sigue presentando como un objetivo irrenunciable pese a sus evidentes desajustes.
Esa acumulación de barro en el fondo de los pantanos lleva tiempo generando debates técnicos sobre el riesgo de obsolescencia que se proyecta sobre los embalses, especialmente en cuencas de carácter torrencial como la del Ebro, donde el aterramiento ha llegado a reducir en casi diez hectómetros por década la capacidad de Yesa, a ocupar más de la tercera parte de Barasona antes de su desembalse de fondo en 1993 o a convertir Cellers en algo parecido a una marisma.
Y ahora los resultados de la batimetría de Mequinensa, la situación que se da en la confluencia del Cinca y el Segre frente al casco urbano de esa localidad y la acumulación de lodo en la cola del pantano de Ribarroja, situado aguas abajo del primero en el cauce del Ebro y en el que desemboca la ‘gran Y’ de la margen izquierda que forman esos dos ríos, devuelven el tema a la actualidad.
“Desde el 1 de octubre de 2023, inicio del año hidrológico 2023-2024, se han actualizado los datos volumétricos del embalse de Mequinenza de acuerdo con la batimetría realizada en 2022”, la cual arrojó una “nueva curva cota-volumen” con la que la capacidad total del embalse de Mequinenza pasa a ser de 1.373 hm3 (frente a los 1.534 hm3 de capacidad original estimada), informó hace unos días la CHE.
Ese resultado tiene también consecuencias en la estimación de la reserva hidráulica máxima de la cuenca, la cual “pasa de 7.961 hm3 a 7.800 hm3”. E, igualmente, en la clasificación de Mequinensa en el ránking estatal, donde cae del quinto al séptimo puesto desplazado por los de Cijara, con 1.505 Hm3 en el Guadiana en Badajoz, y de Valdecañas, con 1.446 en el Tajo en Cáceres, aunque sigue como el mayor del Ebro.
Y los tendría de mayor calado si las batimetrías se extendieran al resto de los embalse de la cuenca, donde las interrupciones del flujo natural que suponen las presas unidas al carácter torrencial de la práctica totalidad de los ríos en los que se encuentran generan unos volúmenes de aterramiento o retención de lodos de elevada magnitud.
"Fango del Cinca y el Segre para el delta del Ebro"
El aterramiento es también importante en la desembocadura del sistema Cinca-Segre en Ribarroja, donde en los últimos años y en parte como consecuencia de la circulación de los lodos que hace treinta años salieron por los desagües de fondo de Barasona y de Santa Anna, en el Ésera y el Noguera Ribagorzana, se ha registrado una elevación del lecho de siete metros sobre los diez que ya tenía.
Esa colmatación de fangos dificulta la circulación del agua, lo cual, “aumenta el riesgo de inundación en Mequinenza, empeora de las condiciones de vida de la comunidad rural, inutiliza las zonas de uso urbano” y provoca una mayor presencia de troncos y de macrófitos frente al casco urbano de la localidad zaragozana.
El cambio responde a las conclusiones que ha aportado esa batimetría, una medición topográfica subacuática del vaso del pantano desarrollada por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y que ha permitido cubicar la magnitud real de la acumulación de barro arrastrado por la corriente a lo largo de ese medio siglo largo de existencia del embalse.
RIBARROJA DEL EBRO - TARRAGONA
Ribarroja del Ebro o de Ebro (en catalán y oficialmente Riba-roja d'Ebre) es un municipio y localidad española de la provincia de Tarragona, en la comunidad autónoma de Cataluña. El término municipal, ubicado en la comarca de Ribera de Ebro, tiene una población de 1128 habitantes (INE 2024).
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Ribarroija. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Ribarroija de Ebro.
El nombre del lugar puede encontrarse mencionado con las variantes Ribarroja de Ebro, Rivarroja, Ribarroija, Ribarroja y Riba-roja d'Ebre, el nombre oficial.
Ribarroja de Ebro está situado en la parte occidental de la comarca de Ribera de Ebro, en el límite con la comunidad autónoma de Aragón. El municipio tiene una estación con el mismo nombre servida por trenes de Media Distancia o regionales que lo conectan con Tarragona, Barcelona y Zaragoza. Está en la línea Zaragoza-Caspe-Barcelona.
En su término se halla el inicio del pantano de Ribarroja, que se extiende también por tierras aragonesas. Entre el patrimonio histórico destaca la iglesia románica de Santa Magdalena que fue desmontada pieza a pieza y trasladada a otro emplazamiento para evitar que quedase bajo las aguas del pantano.
IGLESIA DE SANTA MAGDALENA - RIBARROJA
La población de Ribarroja es la primera que se encuentra el río Ebro al entrar en Cataluña. El pantano abastece de agua potable a las poblaciones de Batea, Villalba de los Arcos y la Puebla de Masaluca.
El río Ebro pasa encajonado entre plataformas tabulares calcáreas que han facilitado la construcción de la presa, aguas arriba de Ribarroja de Ebro. Con una extensión de casi 40 km, llega casi a la confluencia con el río Segre, ocupa 2152 ha y tiene un volumen de 210 Hm3. Con un caudal de 900 m³/s, la central hidroeléctrica tiene una potencia instalada de 262,8 MW.
En 2012 se presentó un proyecto para construir una central hidroeléctrica reversible en Ribarroja que tendría una potencia de 3000 MW, con coste de 2100 millones de euros. Para ello, había que construir otro embalse en el pueblo de La Fatarella, al que se bombearía agua desde el embalse de Ribarroja. En 2015, la falta de presupuesto hizo que el proyecto se abandonara de momento.
RIBARROJA DEL EBRO - TARRAGONA
El pantano empezó a ser construido por la empresa ENHER en 1958 y las obras finalizaron oficialmente el 31 de diciembre de 1964. Tal como estaba diseñado, cuando se llenara el vaso del embalse quedarían inundadas las localidades de Mequinenza y Fayón, desapareciendo también la estación de ferrocarril utilizada hasta entonces para cargar el lignito, así como los cargaderos y parte de los ferrocarriles mineros y minas de la cuenca carbonífera de Mequinenza que habían tenido un gran auge con la eclosión de la industria catalana, la demanda europea durante la Primera Guerra Mundial y la posguerra civil española.
En 1892 se inauguró la línea de ferrocarril de Madrid a Barcelona que pasaba por Fayón, y que tuvo que ser desviada de su curso cuando se construyó el embalse.
Durante la Guerra Civil Española (1936 - 1939), en el lugar que ocuparía el embalse de Ribarroja se desarrolló una parte importante de la batalla del Ebro.
La ermita románica de Berrús, dedicada a santa Magdalena, fue trasladada piedra a piedra desde el desaparecido pueblo de Berrús durante la construcción del pantano. También se encuentra frente al pantano la ermita de Santa Madrona, del 1900.
La central hidroeléctrica de Ribarroja se inauguró tres años después que la de Mequinenza y al mismo tiempo que la de Susqueda.
MUSEO DE LA MINA - MEQUINENZA (ZARAGOZA)
Los Museos de Mequinenza son tres espacios museísticos que se encuentran en Mequinenza (Zaragoza). Están conformados por el Museo de la Mina (uno de los pocos museos mineros situado en el interior de una galería auténtica restaurada de más de 1000 metros de recorrido interior en el que se puede ver el carbón real), el Museo de la Historia de Mequinenza y el Museo del Pasado Prehistórico con el objetivo de difundir el patrimonio minero e histórico de la cuenca carbonífera de Mequinenza, y en especial del Pueblo Viejo de Mequinenza, desaparecido y derribado. Su ubicación se encuentra en el Grupo Escolar María Quintana construido en 1927, que anteriormente había albergado las escuelas de la antigua población.
PUEBLO VIEJO DE MEQUINENZA - DESAPARECIDO
El edificio que alberga el Museo de la Historia de Mequinenza tiene planta en forma de E con un cuerpo central alargado que se prolonga en la fachada delantera por dos avances laterales y otro central más sobresaliente. Originalmente tenía dos entradas en los flancos, separado la zona escolar de los niños en la planta baja y la de las niñas en la primera planta. En la parte posterior, se construyó otro pequeño edificio que acogió la cantina escolar y el parvulario. El edificio es de sillería, con cubierta a cuatro aguas de teja árabe y alero de madera resaltado al estilo de los palacios renacentistas aragoneses. Sus ventanales son ortogonales a excepción de varios en el piso superior que están rematados con un arco relajado. Por su aspecto exterior, entra en contacto con las corrientes regionalistas de la arquitectura del primer tercio del siglo XX.
La construcción de la presa de Ribarroja supuso la desaparición de la mayor parte del casco urbano de la antigua Mequinenza y en consecuencia el trágico final de una villa milenaria. Si bien las aguas del embalse no llegaron a cubrir al completo la población, si que abnegaron la mayor parte de huertas de ribera, más fértiles y productivas que el resto, y una importante parte de la población. Después de muchas protestas dentro del franquismo, los vecinos de Mequinenza consiguieron una indemnización y se derribó el pueblo por completo a excepción del edificio del Grupo Escolar María Quintana.
COLEGIO MARÍA QUINTANA DE MEQUINENZA
Mequinenza sigue siendo el primer destino famoso de España para la pesca de depredadores, ya que su embalse alberga un gran número de Luciopercas, Siluros y Black Bass.
Un auténtico mar interior con una anchura media de 500 m, el lago de Mequinenza, situado sobre el Ebro, se extiende a lo largo de 120 km con más de 7700 ha de agua. La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) trabajó durante más de 9 años para crear en 1966 la presa de Mequinenza (nombre del pequeño pueblo sumergido) sobre el río Ebro (Río Ebro). Esta presa está destinada a suministrar energía eléctrica a las localidades aguas abajo.
Un lugar de pesca superior en Europa, Mequinenza en España ofrece grandes oportunidades para los pescadores con señuelos. Muchas especies de peces depredadores están representadas allí en alta densidad. Lucioperca, perca, Siluro y black bass conviven en estas riquísimas aguas del río Ebro.
La pesca de luciopercas y percas es muy prolífica allí con muchos sujetos y un tamaño medio más que respetable. Cada año se capturan luciopercas del metro. Los percas de entre 40 y 50 cm son habituales.
El black bass es el otro depredador rey de estas aguas. De hecho, son muy numerosos pero con un tamaño bastante medio entre 30 y 40 cm. Sin embargo, los black Bass de más de 45 años son seducidos regularmente por nuestros señuelos.
El siluro es el amo de las aguas con muchos sujetos y tamaños récord.
La pesca en Mequinenza no tiene límites tanto en capturas récord como en número de peces. Los depredadores que comparten esta extraordinaria agua son el Siluro, el black bass, la perca, la lucioperca y carpas. Con más de 30 años de presencia, estas especies han proliferado en el lago y han atraído a pescadores de todo el mundo en busca de capturas récord y experiencias inolvidables.
ZONA DE PESCA - EMBALSE DE MEQUINENZA
Siluro.-
El siluro es uno de los peces más grandes y fuertes que se encuentran en el lago de Mequinenza, con una longitud media de más de un metro y un peso de más de 50 kilos. Es un depredador voraz que se alimenta de otros peces, pero también puede ser atraído por cebos como la carne y el queso. Además, también se puede pescar con técnicas de pesca más deportivas como el spinning, cada vez más presente en el embalse.
El siluro es el pez de agua dulce más grande que se puede encontrar en el continente europeo y se encuentra en muchas aguas del continente donde crece con bastante facilidad. Por su enorme tamaño este gigante de agua dulce asusta a quien no lo conoce. Calificado como una plaga o incluso como un pez invasor, el bagre no es el pez que nos hacen creer.
Un gran pez que hace las delicias de los pescadores, el Siluro es uno de los peces de pesca de agua dulce más populares en la actualidad. Este pez del orden del Siluro vive en la mayoría de los ríos, lagos y cuerpos de agua. Para capturar con éxito este pez trofeo, es mejor estar bien preparado aprendiendo sobre su comportamiento y la técnica de pesca más efectiva.
PEZ SILURO - SIRULUS GLANIS - MEQUINENZA
También llamado Silurus glanis o Bagre, el Siluro es un pez de agua dulce de la familia Siluridae. Su cuerpo ondulante en forma de serpiente es algo flojo, más bien esbelto y alargado. Tiene una cabeza grande y plana con ojos diminutos y una boca enorme. El Siluro tiene seis barbillas, 4 de las cuales están ubicadas debajo de la barbilla y 2 al nivel de la boca en la mandíbula superior. Tiene una pequeña aleta caudal, una diminuta dorsal delante de la espalda, aletas pectorales desarrolladas y una larga aleta anal que se extiende desde el vientre hasta la cola. Tenga en cuenta que la aleta dorsal y las aletas pectorales tienen un rayo espinoso. El bagre no tiene escamas y tiene una piel suave, viscosa y muy resbaladiza. En cuanto a su vestimenta, puede ser marrón, verde oscuro, negro, gris acompañado de jaspeado más oscuro. Su cara ventral muestra un color más claro que varía de amarillo a blanco.
El siluro es un pez originario de los países de Europa del Este, las orillas del Danubio y los ríos que bordean los mares Caspio y Báltico. Sin embargo, encontramos su presencia en nuestras aguas ya en el siglo XIX antes de su desaparición, luego su reaparición más reciente. ¡Se han descubierto grupos siluriformes en la cuenca del Ródano, que datan de antes de la aparición del hombre!
En promedio, la vida útil del Siluro es de 20 años. Sin embargo, algunos pueden llegar a los 80 años dependiendo del entorno en el que vivan. Entre los 20 y los 30 años, el Siluro puede alcanzar fácilmente un peso prodigioso de más de 100 kg cuando su entorno le permite disponer de alimento suficiente. En cuanto a la talla media del bagre, es de 1,5 m. Pero no es raro ver ejemplares en España que superan los 2 m. Para información, el Siluro más grande capturado, un monstruo de 2,73 m de largo y 130 kg de peso, fue capturado en el Petit-Rhône.
El Siluro generalmente se desarrolla en ríos de corriente lenta y le gusta especialmente vivir en las zonas más profundas de un cuerpo de agua (de 5 a 10 metros de profundidad). Aprecia las aguas tranquilas y profundas, y le gusta asentarse en fondos arenosos y fangosos. Lucifuge, este pez prefiere los lugares menos iluminados y evoluciona al anochecer y durante la noche. Durante la noche es capaz de moverse a media profundidad e incluso salir a la superficie a buscar comida. El bagre sobrevive en lagos naturales y artificiales, y ocasionalmente entra en aguas salobres (Mar Báltico y Mar Negro).
El Siluro es un pez omnívoro y carnívoro que se alimenta de todo tipo de presas. Dotado de un apetito feroz, este glotón come peces vivos o muertos de todas las especies, roedores, aves acuáticas, batracios, cangrejos de río, mejillones, lombrices de tierra, larvas de insectos, moluscos… Al igual que el bagre, este gran pez glotón devora casi cualquier cosa en su alcance Dependiendo de su tamaño, los ejemplares grandes son capaces de tragarse a pequeños mamíferos como las nutrias u otros roedores.
El Siluro es un pez muy extendido por todo el mundo ya que es un gran depredador. En España destaca su pesca en Mequinenza, donde se han pescado algunos de los ejemplares más grandes de España.
Esta especie a experimentado una extensión reciente en las cuencas del Sena, el Loira y el Garona, en España, en Italia y más recientemente en el sur de Inglaterra. En Francia, se encuentra principalmente en grandes ríos como el Saona, el Ródano, el Sena, el Yonne, el Loira, pero es en el Tarn donde recientemente se han capturado grandes ejemplares.
El Siluro se puede atrapar con gusanos, lombrices de tierra, peces vivos o muertos. Los señuelos blandos y los crankbaits son señuelos efectivos para la pesca del bagre. Por el material, debe ser sólido y resistente. Por lo tanto, es preferible optar por una varilla de carbono o fibra de vidrio.
La pesca del siluro se puede practicar de diferentes formas, ya sea una pesca similar a la de depredadores con señuelos, duros o blandos, cebos naturales, o incluso la denominada pesca de desembarco con cebos como el boilies o el frolic. ¡Por lo tanto, se rastrea desde el borde, desde un bote e incluso en flotador o incluso en kayak! La ventaja del siluro es que se puede pescar con multitud de técnicas, durante todo el año, incluso en otoño e invierno, aunque esté menos activo en estos periodos fríos del año.
Para la pesca con cebo natural existen un gran número de cebos: cebo vivo, gusano, calamar, boya, boilies, pellets, etc.
Técnicas de pesca del siluro desde la orilla.-
Pesca de desembarco den puesto fijo o parcialmente itinerante.-
Pesca con flotador sumergido.-
Pesca con boya.-
Pesca al casting.-
Por lo tanto, tendremos el placer de compartir estas técnicas de pesca juntos durante nuestras futuras salidas de bagre en tierra.
Pesca del siluro desde embarcación.-
Pesca vertical con señuelos blandos.-
Consiste en la prospección lenta pero con gran precisión del relieve del fondo y/o de todas las capas de agua donde se encuentran los bagres.







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