EMBALSE DE IRABIA - SELVA Y RÍO IRATI
El pantano de Irabia es un embalse ubicado al norte de España, en mitad de la Selva de Irati, situado en terrenos de los municipios de Orbaiceta y Ochagavía (en el límite del Valle de Aézcoa y el Valle de Salazar). Se utiliza para controlar el caudal del río Irati en verano, debido al gran número de centrales hidroeléctricas que hay en dicho río (8 centrales en 40 km de longitud).
Fue construido en 1922 y reformado entre 1940-1942, construyendo un muro de 40 m.
El embalse tiene una capacidad de 14 Hm3 destinados a la alimentación de turbinas de producción de energía eléctrica.
Hay un recorrido de poco más de 9 km que da la vuelta al embalse, con pequeñas subidas y bajadas (de casi 50 m). La mayor parte del recorrido transcurre por pista, y dura unas 2,5 horas. Para llegar al punto de partida, es decir al aparcamiento del embalse, hay que ir por una pista que sale a 3 km de Orbaiceta, otros 8 km hasta el aparcamiento.
Del mismo lugar parte otro sendero, denominado "Los Paraísos" y tiene una longitud de 4,6 km (110 m de desnivel).
La Ruta Circular del Embalse de Irabia en la Selva de Irati es una buena manera de conocer la magia y el encanto de la Selva de Irati, también conocida como Bosque de Irati. Esta ruta circular de 10 Kilómetros esta ubicada en Ochagavía, entre los valles de Salazar, Aezkoa, Cize y Soule.
Esta caminata de no más de 3 horas incluyendo paradas, es sencilla y apta para todos los públicos. Nosotros la calificamos como ruta fácil por no tener desnivel.
Además no tiene perdida, bordeamos durante todo el camino el Embalse de Irabia, un embalse hidroeléctrico, siguiendo la senda SL-NA-53C.
La Selva de Irati en pleno pulmón del Pirineo Navarro nos introduce en ese típico escenario que retenemos es la memoria de ese niño que todos llevamos dentro.
Extensos bosques de Hayas milenarias y Abetos Blancos dirigen nuestra ruta y nos invita a imaginar. Duendes, hadas y personajes fantásticos como los recordábamos en las ilustraciones de los típicos cuentos de los hermanos Grimm.
La ruta comienza en el último aparcamiento de la carretera que se adentra en el bosque de Irati. Comenzaremos desde el aparcamiento, donde veremos un panel interpretativo que nos indica información de la ruta. La pista sale al final del aparcamiento y va a rodear el embalse dejándolo siempre a mano derecha. La pista se adentra en un bosque de hayas de gran porte que se va abriendo y aproximando a la orilla del embalse con vistas espectaculares del mismo. Tras 7 km llegaremos al punto más alejado, la cola del embalse, frontera con Francia, y volveremos por la otra orilla del embalse. La pista ancha que llevamos se convierte en un sendero estrecho que va aproximándose a la orilla y salvando pequeños relieves de piedras y raíces. Al final de este sendero, cruzaremos varios tramos de presa y llegaremos a un aparcamiento que enlaza con el punto de origen de la ruta tras una pequeña subida.
En la cabecera del valle de Aezkoa, totalmente integrado en el paisaje, vista el embalse de Irabia que aparece como un remanso de agua en el corazón de la Selva de Irati. Se accede desde Orbaiceta. Encontrarás una caseta de información donde tendrás que pagar una pequeña cuota por vehículo si quieres acceder hasta el aparcamiento junto a la presa del pantano de Irabia. La carretera está en buen estado pero es muy estrecha por lo que tendrás que circular con mucho cuidado.
EMBALSE Y PRESA DE IRABIA EN EL RIO IRATI
Construida en 1921-22 y ampliada en 1942-44 con un muro de 40 metros de altura, las aguas del embalse forman una caprichosa pincelada azul enmarcada por el verde intenso del bosque de hayas que llena todo el espacio.
El embalse tiene una capacidad de 14 hectómetros cúbicos y es para uso hidroeléctrico, no para riego. Se utiliza para controlar el caudal del río Irati en verano, debido al gran número de centrales hidroeléctricas que hay en dicho río.
La Cascada del Cubo es uno de los mayores tesoros naturales que podremos descubrir en el corazón de la Selva de Irati, Navarra. Para conocerlo se puede realizar una bonita ruta entre imponentes bosques de hayas y abetos.
La ruta que nos conduce hasta la Cascada del Cubo y al embalse de Irabia en la Selva de Irati nos hará descubrir rincones naturales mágicos.
Navarra posee una naturaleza única. Su joya, la Selva de Irati, es uno de los bosques más grandes de Europa de hayedo-abetal, sólo superado por la Selva Negra en Alemania. Su masa forestal supera las 17.000 hectáreas, que se mantiene en gran parte casi virgen.
Para conocer este inmenso bosque se pueden recorrer sus innumerables rutas de senderismo, pero una de ellas esconde un gran tesoro: la Cascada del Cubo y el embalse de Irabia. Esta bonita ruta lo tiene todo. Si quieres descubrir rincones naturales únicos y empaparte de la paz y la energía de este bosque único acompáñanos.
Esta ruta, como casi todas las de la Selva de Irati, está muy bien señalizada, no tiene pérdida. Parte desde el Parking Casas de Irati. El sendero transcurre por paisajes de cuento. La mayor parte del recorrido el camino está cubierto por el increíble bosque de hayedos y abetos.
La imponente cascada suele llevar bastante caudal, con las aguas del río Urbeltza. Su nombre viene dado por la forma cúbica que tiene esta parte del río. Sus cristalinas aguas nos maravillarán. La mejor época para visitar este rincón natural es en otoño o primavera, donde la explosión de color es incomparable.
El camino hasta el embalse de Irabia es muy cómodo y bien señalizado. La ruta se puede hacer circular o de ida y vuelta. Además, muy cerca de punto de partida se puede visitar la Ermita de la Virgen de las Nieves, ubicado en lo alto del Valle de Salazar.
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EMBALSE DE IRABIA Y SELVA DE IRATI
Mucho se ha escrito sobre la Selva de Irati y su indiscutible belleza. Y es normal, ya que se trata uno de los hayedos-abetales más grandes y mejor conservados de Europa.
Un extenso bosque que, aunque se haya explotado forestalmente desde el S.XV, se conserva en plena forma gracias al respeto que le ha mostrado la ciudadanía de estos valles.
Hayas, robles, abetos, abedules, sauces, helechos y musgos, entre otros, sirven de morada para ciervos, corzos, jabalíes y multitud de habitantes más, que aportan a este entorno una gran riqueza medioambiental.
Ah, y que no se nos olviden los vecinos más pequeños, que la Selva de Irati es una Zona de Especial Protección de Avifauna y eso se nota, con pájaros carpinteros —para quienes la Selva de Irati es uno de sus últimos reductos—, pitos negros y picos dorsiblancos. Y también grandes rapaces como el quebrantahuesos, el halcón peregrino o el águila real.
Una gran familia en una gran morada.
Esta magnífica conservación y biodiversidad se debe también a las tres zonas protegidas de la Selva de Irati: las reservas naturales de Mendilatz y de Tristuibartea y la reserva integral de Lizardoia, que contribuyen a la buena salud del bosque.
EL HAYEDO OTOÑAL EN LA SELVA DE IRATI



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