Embalse del Ebro - Pantano de Reinosa o de Arija
Este embalse queda ubicado entre la comarca cántabra de Campoo - Los Valles y la burgalesa de Las Merindades. La mayor parte de la lámina de agua se encuentra en Cantabria y los afluentes que afluyen en ese embalse son también cántabros.
Embalse del Ebro o Pantano de Reinosa o de Arija
Por su capacidad (541 Hm3 ) es el tercer embalse de la Cuenca de l Ebro después del embalse de Mequinenza (1.534 Hm3) y de Canelles (678 Hm3). Ayuda a regular el caudal del río Ebro, en su curso medio y bajo por tierras de Aragón y Cataluña.
El Embalse del Ebro se construye entre los años 1921 y 1945, si bien no se inaugura hasta 1952. Su lámina de agua inundó la vega de La Rasa de Campoo con cuatro pequeñas localidades. Sus inquilinos recibieron compensaciones económicas muy irrisorias y con mucho retraso.
Como curiosidad, una de las compensaciones del gobierno fue la construcción del llamado "Puente Noguerol" para unir ambas orillas, pero se derrumbó en poco tiempo. Finalizó su construcción el 6 de agosto de 1952 y se hundió el 28 de septiembre del mismo año. En realidad es un viaducto para unir la localidad burgalesa de Arija con la cántabra de La Población. El recorrido entre ambas poblaciones era de unos 4 Km, mientras que bordear el pantano suponía recorrer 25 Km.
El viaducto colapsó porque se asentaba sobe un lecho arenoso y por el uso de materiales de hormigón muy deficientes. La prensa local apenas notificó el derrumbe del viaducto. Durante una época se unían ambas orillas con barcas de los pontoneros, pero se clausuró a finales de 1953.
El puente fue dinamitado por completo para evitar accidentes. Algunos pilares del puente son visibles cuando baja el nivel del agua embalsada.
La construcción del embalse ha modificado la climatología de la zona, con nieblas frecuentes en invierno. El agua procede especialmente de tierras cántabras, incluso de la cumbre del pico Tresmares en su vertiente este y de la Sierra de Isar. El río Virga en tierras burgalesas aporta poco caudal.
Se puede trasvasar el agua embalsada hacia las cuencas del Besaya y Pas con una concesión máxima de 22 Hm3 que se realiza tan solo en la época de turismo estival. Los habitantes ribereños no pueden usar el agua embalsada para el riego. Los animales pueden estar pastando en las orillas del embalse que también se aprovecha para producir energía hidroeléctrica en Las Rozas.
En el inicio del siglo XX las continuas sequías en el Valle del Ebro darían paso a la idea de construir un gran embalse en la cabecera del río Ebro, al sur de Cantabria. Su construcción condenó a la desaparición de tres pequeñas localidades cántabras como Quintanilla, Medianedo y La Magdalena.
La presa de embalse fue construida por los presos republicanos de la Guerra Civil Española. Cada seis obreros tenían un capataz que les controlaba en su horario de trabajo (8 horas). Se construyeron varios barracones para alojar a los presos que vivían en condiciones infrahumanas especialmente en los meses de invierno. En su tiempo libre hacían vida de convivencia local y algunos terminaron casándose con chicas de la zona.
El ingeniero comunicó a los vecinos la orden gubernamental que indicaba con claridad la fecha del 31 de marzo de 1947 como el inicio del cierre de las compuertas del pantano para embalsar el agua y abandonar los pueblos afectados. El ingeniero Luis Remacha firma la orden ministerial el 24 de marzo de 1947.
Con la inundación de los pueblos sus vecinos se vieron obligados a abandonar sus casa a la fuerza para evitar su muerte por ahogamiento, pero los cadáveres del cementerio se hacían visibles tras la erosión del agua embalsada.
Las obras del embalse tuvieron un presupuesto de 133 millones de pesetas y la lámina de agua ocupa una superficie de 20 Km de longitud por 4,5 Km de ancho.
El Caudillo y su señora acudieron a inaugurar el pantano desde Burgos y para evitar alteraciones de orden público pusieron a los guardias de vigilancia en cada puerta de las viviendas. En su mensaje se hacía alusión a los grandes beneficiados del agua embalsada a través de los nuevos regadío considerando el agua como si fuera oro líquido.
Las aguas del Embalse del Ebro sirven para abastecer de "agua de boca" a más de un millón de personas y riega más de 80.000 Ha. Las familias afectadas nunca han recibido ningún reconocimiento y tan solo se les concedieron unas míseras indemnizaciones. La fuerte represión política de la época silenció durante años la historia de estas personas, que plasmaron lo sucedido en una serie de canciones populares conocidas como "las coplas del pantano" y que eran cantadas en la clandestinidad.
En 1913 comenzó a redactarse el proyecto por el ingeniero D. Manuel Lorenzo Pardo, también político, fotógrafo, escritor, impulsor, fundador y Primer Director Técnico de la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro).
El embalse construyó en las décadas 20, 30 y 40. Fue inaugurado por Franco el 6 de agosto de 1952. El agua embalsada regula la cabecera del río Ebro y los canales de su curso medio en Lodosa, un canal en la margen derecha, en Tudela, el Canal de Tauste por su margen izquierda y en El Bocal, en la localidad navarra de Fontellas con el Canal Imperial de Aragón en su margen derecha.
La presa del Embalse del Ebro tiene una planta curvada con una altura de 30 m y una longitud de 250 m. En su construcción se emplearon 60.000 m3 de hormigón. D. Manuel Lorenzo Pardo inicialmente plantea el almacenamiento del río Virga para convertir el páramo en un gran lago en el año 1912.
Pronto sugiere una idea mucho más ambiciosa, hacer un gran pantano para almacenar las aguas del río Ebro, del Virga y del Poncio. Se plantea como proyecto en 1913 en el Congreso de Riegos en Zaragoza y publicado como libro en 1916: la superficie del embalse ocuparía alrededor de 60 Km2.
En esas fechas se produjo un largo debate, con un tema muy polémico sobre las compensaciones. Se plantean las dificultades de expropiar terrenos e inmuebles, así como mejorar la vida de los habitantes de la zona inundada. Se propusieron dos objetivos que no se cumplieron:
a) Prolongar la línea del ferrocarril de La Robla hasta Reinosa.
b) Reposición de las comunicaciones, incluyendo el viaducto entre Arija y La Población (el llamado "Puente Noguerol").
Puente del Noguerol en el Embalse del Ebro entre Arija y La Población
Restos del Puente de Noguerol en el Embalse del Ebro entre Arija y La Población
La construcción del Embalse del Ebro supone el traslado de la empresa Cristalería Española hasta la localidad asturiana de Avilés. Se cierra esa empresa el 31 de marzo de 1953. Al parecer el transporte de las lunas en el ferrocarril de La Robla suponía la rotura de muchas durante el traslado. Sin embargo, los motivos del traslado eran más bien de tipo tecnológico y de las ayudas oficiales para la nueva instalación en Avilés. La propia CHE había pactado una sustanciosa indemnización con la empresa cristalera.
D. Manuel Lorenzo Pardo destacó por la originalidad tecnológica de sus proyectos: regular un gran río en su cabecera y combinar el uso del agua embalsada para regar una extensión de terreno muy próxima a los 90.000 Ha y producir 318.240 Kw/h de electricidad. En 1933 también ideó el trasvase del río Tajo a las provincias orientales del Levante Español con el llamado Canal del Tajo hacia los ríos Júcar, Turia y Segura.
EMBALSE DEL EBRO - REINOSA - CANTABRIA
El embalse del Ebro, también llamado pantano del Ebro, pantano de Reinosa o pantano de Arija, es un embalse construido en el curso alto del río Ebro, en el norte de España. Se encuentra entre la comarca cántabra de Campoo - Los Valles y la burgalesa de Las Merindades, aunque la mayor parte del Embalse está en territorio cántabro y de igual forma prácticamente todos los ríos que vierten sus aguas a él proceden de Cantabria. Es uno de los embalses más extensos de España y es el tercer embalse de mayor capacidad de la Cuenca Hidrográfica del Ebro, por detrás de los embalses Mequinenza y Canelles.
El embalse recoge las aguas de la Cordillera Cantábrica, y gran parte de su aporte hídrico procede de la nieve acumulada en invierno en las zonas de montaña. El desembalse progresivo en primavera y verano permite mantener un caudal en el Ebro en las partes más bajas de Aragón y Cataluña, siendo así esencial para la agricultura de regadío del Valle del Ebro. La retención del agua en invierno también evita desbordamientos río abajo cuando ocurre el deshielo de la nieve acumulada en la Cordillera Cantábrica.
El embalse del Ebro fue construido entre los años 1921 y 1945, aunque no fue inaugurado hasta 1952. Para su puesta en servicio se anegó una fértil vega denominada La Rasa de Campoo, lo que supuso la inundación completa de los pueblos de Medianedo, La Magdalena, Quintanilla y Quintanilla de Bustamante; otras muchas localidades fueron inundadas parcialmente y tuvieron que ser reconstruidas a orillas del embalse. Las expropiaciones fueron realizadas en el año 1932, por la Confederación Hidrográfica del Ebro, durante la II República. Las expropiaciones fueron realizadas al amparo de la Ley de Expropiación Forzosa de 1879, alcanzándose en ocasiones un acuerdo sobre el justiprecio con la parte expropiada. La inundación del embalse supuso un gran éxodo de población de toda esta zona, pues además de la pérdida de las casas, en municipios como Campoo de Yuso o Las Rozas de Valdearroyo se perdieron casi todas las tierras de labor bajo las aguas y con ellas el sustento económico de miles de familias. Hace unos años un documental recogió los testimonios de algunos de los habitantes de la zona que vivieron la inundación.
En inicio se plantearon una serie de compensaciones para la comarca, como la construcción de viviendas para los afectados, la instalación de industrias en la zona, un sistema de transporte mediante embarcaciones para unir las dos orillas del embalse, así como la construcción de un puente y de un ramal del tren minero de la Robla que llegaría hasta Reinosa. De todas las compensaciones solo se llegó a ejecutar la del puente que uniría ambas orillas, el conocido puente Noguerol que, no obstante, se derrumbó por problemas estructurales poco después de construirse, por lo que finalmente ninguna de las compensaciones llegaron a ver la luz.
Con una altura máxima de 34 metros, y una extensión de 6253 hectáreas, tiene capacidad para albergar 541 Hm3. Su construcción supuso cambios climáticos en la zona, con nieblas frecuentes durante el invierno. Desde él se regulan las aguas de toda la cuenca de río Ebro y su almacenamiento de agua es vital para los regadíos de La Rioja, Navarra y Aragón.
Se localiza al sur de Cantabria, en el límite con la provincia de Burgos (Castilla y León). El 70 % de la totalidad del embalse se encuentra dentro de Cantabria, mientras el otro 30 % se encuentra en la provincia burgalesa. Se nutre de aguas cántabras en un altísimo porcentaje, por los ríos Ebro, Híjar e Izarilla, y el desnieve de las cumbres de Tresmares, en su lado este, y de toda la Sierra de Isar. Mientras que de la parte burgalesa el río Virga vierte su escasa corriente en el embalse.
El acceso a la lámina de agua del embalse se puede realizar desde la margen derecha y también en las proximidades de la presa, donde se forma una playa natural de poca pendiente con accesibilidad fácil hasta el agua. En la actualidad, la navegación está permitida (previa autorización) tanto a remo, como a vela y a motor, aunque guardando una cierta distancia con la orilla pues en los márgenes del embalse hay tendidos eléctricos y cercados. Debido a la expansión del mejillón cebra, es necesario desinfectar las embarcaciones que entren o salgan de este embalse (como ocurre en toda la Cuenca Hidrográfica del Ebro). Así mismo el baño está permitido pero solo en las zonas especialmente señaladas y balizadas para tal fin; el baño en lugares no señalizados no es recomendable pues en algunas zonas el embalse tiene grandes profundidades.
El uso más importante dentro de la comunidad cántabra es el bitrasvase a las cuencas del Besaya y Pas, por un máximo de 22 Hm3 y que se realiza únicamente en la temporada estival y para consumo doméstico; este bitrasvase permite abastecer las altas demandas hídricas de la costa cántabra durante la temporada de verano, cuando su población se incrementa notablemente debido al turismo. Este porcentaje representa una cuantía mínima respecto a los otros usos del agua, ya que supone tan solo el 4 % de la capacidad del embalse.
En cuanto a los pueblos circundantes, los habitantes ribereños tienen prohibido el aprovechamiento del agua del embalse para riego, por lo que el único uso es el que se da a los pastos que rodean el lago y que, debido a su inundación periódica, son muy fértiles cuando el agua desciende, por lo que es habitual ver a ganado vacuno y caballar pastando en las orillas.
En un sentido turístico, el embalse es utilizado especialmente en verano para deportes acuáticos, destacando el kayak, el kitesurf y muy especialmente el windsurf, que se puede realizar con comodidad debido a las tranquilas aguas del embalse y a los vientos que suelen soplar especialmente en la parte oriental del mismo. En el embalse también hay algunas zonas acondicionadas para el baño; especialmente destacables son las de la zona de Arija (en la provincia de Burgos) y las de la localidad de La Población (en el municipio cántabro de Campoo de Yuso). Fuera de las zonas habilitadas el baño está prohibido por el riesgo que implica la existencia de cercados para el ganado y líneas eléctricas en algunas partes del embalse.
En sentido energético, a pie de presa se encuentra la central hidroeléctrica de Las Rozas de Valdearroyo, actualmente explotada por Iberdrola equipada con dos grupos kaplan de 3,5 megavatios y un grupo francis de 0,3 MW.
Fuera de Cantabria es fundamental la utilización de sus aguas para regadío en La Rioja, Navarra y Aragón.
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