Monasterio Cisterciense de Fitero
Este monasterio se fundó en 1140, pero el edificio fue construido entre 1185 y 1247, si bien fue ampliado en los siglos XVI y XVII. En 1931 fue declarado Monumento Nacional.
Su iglesia abacial es una de las más importantes de la Orden del Císter en Europa con varias arquetas árabes, cofres medievales y un precioso relicario gótico de esmalte limosino.
La mayoría de los monasterios se encuentran ubicados en zonas totalmente aislados y en enclaves de una gran belleza natural. Sin embargo, el Monasterio Cisterciense de Fitero es uno de los pocos integrados en una población. En el siglo XV se repobló la villa para aumentar la defensa del territorio.
Las diferentes dependencias del Monasterio de Fitero tienen actualmente funciones que no tienen ninguna relación con la religión. La hospedería está ocupada por el Ayuntamiento, las celdas se han transformado en Residencia de Ancianos, el Refectorio es la actual Casa de Cultura y Cine. Por último, la biblioteca y la cocina se han transformado en un Museo.
El conjunto del edificio es de cruz latina con tres naves y una cabecera de girola con cinco capillas. Esta peculiar construcción es un ejemplo único del Císter en España. En los muros de la Biblioteca hay vestigios de la antigua muralla y la Sala Capitular, construida en 1247.
Otras zonas de interés arquitectónico son el claustro renecentista de planta cuadrada y el sobreclaustro herreriano del siglo XVI. La pieza de orfebrería más importante es el brazo relicario de San Raimundo por su condición de ser el fundador del monasterio.
El refectorio era la sala destinada en los monasterios y conventos como comedor. Su nombre procede del latín "refectus" que significa "refresco". Las comidas se desarrollaban en un silencio absoluto, si bien quedaba interrumpido cuando se leía la Biblia desde un púlpito, lectura que siempre realizaba un monje. Antes de entrar al refectorio los monjes pasaban por el "lavatorium" y después entraban en silencio. Rezaban en voz alta antes e tomar asiento y mientras comían escuchaban con mucha atención todas las lecturas que correspondían a esa jornada.
Hasta el siglo XIV la población de Fitero pertenecía al reino de Castilla porque a nivel eclesiástico Fitero dependía inicialmente de la Diócesis de Calahorra. En otra época estuvo vinculada a la Diócesis de Tarazona. Fitero es una localidad que geográficamente está situado en la misma frontera de los reinos de Castilla, Aragón y Navarra.
A principios de junio de 1141 el abad de ese monasterio se llamaba Raymond, Raimundo en castellano, que unos años más tarde, concretamente en 1152, se instala con su comunidad religiosa de forma definitiva en Fitero.
A modo de curiosidad, el nuevo enclave de la comunidad religiosa en Fitero recibe la autorización del nuevo obispo de Calahorra, Rodrigo de Cascante, entre los años 1146 y 1190.
En 1159, el abad Raimundo se ausentó del monasterio, circunstancia que aprovechó el obispo de Tarazona para enviar varios hombres armados para atacar y desalojar a los monjes que seguían en el Monasterio de Fitero. Esos monjes huyeron de forma precipitada hacia Calahorra, mientras que el abad Raimundo se quedará exiliado en Toledo. Al abad Raimundo le sorprende la muerte en la localidad toledana de Ciruelos y allí será enterrado inicialmente.
En 1161 se nombra un nuevo abad en el Monasterio de Fitero, de nombre Guillaume, que lo dirigirá entre 1161 y 1182. Los nuevos monjes provienen del monasterio ultrapirenaico de Scala Dei y muestran su total obediencia al obispo de Tarazona.
No se ha podido demostrar en su totalidad, pero hay una gran probabilidad de que el Abad Raimundo naciera en Francia. Sí hay constancia de que la muerte le sorpendió en la localidad toledana de Ciruelos cuando se encontraba exiliado. También está demostrado que el Abad Raimundo fue el fundador de la Orden Militar de Calatrava, una localidad de la provincia de Guadalajara. Curiosamente el equipo de fútbol de Fitero recibe el nombre de Calatrava.
Durante la etapa que el Abad Raimundo vivió en el exilio muere de forma repentina en Ciruelos y en esa localidad será enterrado inicialmente. Más tarde sus restos fueron inhumados en el Monasterio de Santa María de Sión (Toledo). En el siglo XIX, tras la Desamortización de Mendizábal en 1835, sus restos mortales se depositaron en la Catedral de Toledo, en la llamada Capilla del Ochavo. El Papa Clemente XI canonizó en 1719 a San Raimundo de Fitero.
Por su parte, el Monasterio de Santa María de Sión está ubicado a unos cinco kilómetros de esa capital castellana, en la vega del río Tajo. De este monasterio salió la Ley del Císter de España. Álvaro de Luna quiso engrandecer este cenobio y convertirlo en su lugar de enterramiento, pero los monjes prefirieron mantener su pobreza. Este noble de la Casa de Luna llegó a ser Condestable de Castilla.
En 1613 se crea la congregación cisterciense de Aragón, un movimiento reformista que tiene como finalidad el renacimiento de la vida espiritual y monacal de la orden del císter. En 1632 el Monasterio de Fitero queda adscrito a la congregación de Aragón.
Las autoridades francesas obligan a los monjes a abandonar el Monasterio de Fitero el 18 de octubre de 1809 como consecuencia de sus victorias en territrio español durante la Guerra de la Independencia.
Los monjes volverán a ocupar el monasterio el 22 de julio de 1814. El llamado Trienio Liberal Español (1820 - 1823) supone que los monjes vuelven a salir del onasterio el 22 de febrero de 1821 para regresar el 28 de agosto de 1823. La Desamortización de Mendizábal en 1835 obliga a desalojar definitivamente a los monjes de este monasterio y ese espacio quedará asignado como iglesia parroquial.
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