Canal de Lodosa

 Canal Victoria - Alfonso = Canal de Lodosa (Navarra)

    La construcción de este canal, en la margen derecha del río Ebro, hay que vincularlo con un proyecto redactado en 1907 por el ingeniero Cornelio Arellano Lapuerta. (Caparroso, 14-09-1867 – Pamplona, 11-01-1935). Ingeniero y empresario. Cursó la carrera en la Universidad de Madrid. Trabajó en la Confederación Hidrográfica del Ebro, en la que proyectó y construyó algunos de los embalses de cabecera hoy existentes. A él se debió también el primer proyecto del embalse de Yesa, que mostró sobre el terreno al ministro de Fomento Álvaro de Albornoz (23-05-1931). Fundó la empresa “Múgica y Arellano” de fabricación e importación de maquinaria agrícola.

Mapa hidrográfico y de relieve de la Comunidad Autónoma de Navarra

    Tres años más tarde queda aprobado este proyecto (1910), aunque las obras no comenzaron hasta el año 1915 y con el nombre inicial de Canal Victoria - Alfonso. Las obras sufrieron grandes retrasos  por la convocatoria de diferentes huelgas  y varios períodos de inactividad. La situación política española en esa época no es muy favorable para afrontar obras públicas de gran envergadura y Europa también se encuentra en una situación muy delicada porque está en pleno desarrollo la I Guerra Mundial.

Azud de los Mártires en el río Ebro e inicio del Canal de Lodosa

    En 1930, Eduardo Torroja Miret reinicia las obras hasta su terminación, introduciendo varias modificaciones sobre el proyecto inicial.

 Biografía.- Eduardo Torroja Miret (Madrid, 27 de agosto de 1899 - 15 de junio de 1961) fue un ingeniero de caminos, profesor, constructor e investigador español. Se le otorgó, a título póstumo, el título de Marqués de Torroja en reconocimiento a su extraordinaria labor en el campo de la ingeniería civil.

  Torroja fue quizá el máximo especialista mundial de su tiempo en construcción en hormigón. Todas las generaciones posteriores de ingenieros de caminos estudian sus planteamientos y desarrollos. Algunos de los conceptos que desarrolló fueron continuados por uno de sus alumnos, Félix Candela. Hermano de José María Torroja Miret, ingeniero de caminos, astrónomo y topógrafo, y padre del también ingeniero José Antonio Torroja Cabanillas. Así mismo, es el abuelo paterno de la cantante Ana Torroja (miembro de la banda musical de Mecano) y de Yago Torroja, profesor de electrónica en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales.

    La construcción del Hipódromo de la Zarzuela comenzó en 1931 sobre unos terrenos propiedad del Patrimonio Nacional tras la expropiación del anterior Hipódromo de la Castellana para poder construir los Nuevos Ministerios.


    En 1934 se aprobó la construcción del Hipódromo de la Zarzuela. Los encargados de la obra fueron el ingeniero Eduardo Torroja Miret y los arquitectos Arniches y Domínguez. Las obras comenzaron en 1935, aunque fueron interrumpidas durante la guerra civil (1936-1939). Tras el paso de la contienda, la instalación quedó en ruinas.

    En 1940, Francisco Franco Bahamonde dictó un decreto-ley para ceder los terrenos a la Sociedad de Fomento y Cría Caballar de España.​

    El Hipódromo de la Zarzuela se inauguró en mayo de 1941. Para las primeras carreras la mayoría de caballos que participaban provenían del extranjero, ya que la guerra civil había mermado la cabaña caballar del país.

    Entre los años 50 y 70 el hipódromo vivió una época de esplendor, con un gran aumento del número de carreras. En 1952 se instauró un calendario clásico a semejanza con otros de Europa, a principios de los 60 se inauguraron nuevas pistas de entrenamiento y se terminaron las instalaciones para los jockeys y la enfermaría.

    El Canal de Lodosa​ nace en la "Presa de los Mártires" sobre el río Ebro en la localidad navarra de Lodosa. Tiene 127 Km de longitud, está construido sobre hormigón y tiene varias partes enterradas, aunque su trazado es a cielo abierto,

    El origen del Canal de Lodosa se sitúa en el año 1859, aunque el primer proyecto se redactó en 1860. El proyecto inicial suponía la construcción del azud en el río Ebro para construir el canal en su margen derecha con el objetivo de regar la zona riojana de Calahorra y llevar su cauce hasta el río Jalón en la provincia de Zaragoza.

    El trazado del Canal de Lodosa discurre paralelo al río Ebro en 127 Km, conduciendo un caudal de 29 m3/seg. para regar unas 29.000 Ha en Navarra, La Rioja y Aragón (Zaragoza). Concretamente en la zona aragonesa riega el 10% de la superficie regable  en las localidades de Fréscano, Mallén y Novillas. También hay una parte regada por elevación en Agón y Bisimbre a través del salto  en Burrén, inaugurado en 1950. 

    En esa zona hay dos yacimientos arqueológicos de la Edad del hierro en la cultura de los campos de urnas. El ingeniero Aureliano Armengol, natural de Fréscano, proyectó la elevación de aguas de Bisimbre y Agón cuatro años después de que entrase en funcionamiento la de Fréscano.

    Los propios regantes apostaron por la construcción de la obra y "pagar a escote" por anega (14 anegas equivalen a 1 Ha = 10.000 m2). Esta fue la primera elevación de aguas de España que tendría como destino el uso agrícola.

    Se cogía agua del río Ebro para regar el 40% de las tierras. Aureliano Armengol, un ingeniero nacido en Fréscano, hizo un túnel hasta aquí y en las faldas del monte de Burrén empezó a elevar a 45 m desde el foso de recogida de aguas con dos bombas, en el mes de octubre de 1946. Con ese nuevo diseño se ahorraban 800 m de elevación, además se podía regar por gravedad tierras de Agón, Bisimbre y Fréscano.

Motobombas para elevar el agua del Canal de Lodosa en Fréscano


    La obra final y total de la elevación de las aguas se inauguró en 1951 y en 1975 se modernizaron los equipos de bombeo. Un problema en esa época eran los limos que arrastraba el río Ebro, de ahí que fuese obligatorio limpiar el túnel con frecuencia para facilitar sin grandes problemas todo el paso del agua.

    El término municipal de Fréscano  pasó de tener algunas zonas puntuales de regadío a convertirlo fundamentalmente de regadío gracias al caudal que aportaba el Canal de Lodosa  con aguas del río Ebro, junto al caudal menor que tiene el río Huecha (51 Km).

    La Casa Museo de las Aguas Elevadas está rehabilitada y en su fase inicial se construyó en una zona excavada a mano para situar el edificio a la misma altura que el canal. Está proyectado que en el futuro se pueda enlazar el Canal de Lodosa con Gallur y Boquiñeni para terminar en el Embalse de La Loteta.

    Tampoco es descartable un recrecimiento del Canal de Lodosa y su modernización con nuevas compuertas transversales y la construcción de tres embalses de regulación interna.

    Los primeros estudios para construir el Canal de Lodosa datan de 1859, pero el primer proyecto se redacta en 1860. La idea inicial toma carácter oficial en 1903 y su estudio se incluye en el Plan General de Canales y Pantanos. En 1907 se diseñó el proyecto definitivo que sería aprobado tres años más tarde en 1910.

    Sin embargo, el proyecto inicial se modificó en el tramo final por tierras de Aragón para abaratar los costes. En abril de 1911 quedan fuera de la zona regable Agón y Bisimbre al publicarlo en el BOP (Boletín Oficial Provincial).

    Las obras para construir el Canal de Lodosa se inician el 30 de mayo de 1915 con el nombre de Canal de Victoria-Alfonso, en honor de los reyes españoles de la época.

Presentación de las obras del Canal de Lodosa - Cornelio Arellano Lapuerta

    En esa fecha, para recordar la colocación de la primera piedra, se organizó un tren especial desde Zaragoza para trasladar a las autoridades aragonesas. En Mallén se contrató a la Banda Municipal de la localidad para que se trasladara hasta Cortes con el fin de saludar a las autoridades aragonesas que viajaban en el tren. Además, la víspera amenizaron al público local con unos bailes en la plaza de esa localidad navarra.

    En 1926 se crea la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro para hacerse cargo de las obras, su explotación y la administración del propio canal. Durante unos años se retrasaron y en Mallén solicitaron que se contratara mano de obra local para avanzar en el proyecto.

    En 1935 el canal era una realidad con el nombre oficial de Canal de Lodosa, tal y como se había adoptado durante el Gobierno de la II República Española. En el mes de diciembre de 1936 Mallén obtiene la concesión de aguas de ese canal y la creación de una Comunidad de Regantes. Las ordenanzas y reglamentos no fueron aprobados hasta 1942 por la Dirección General de Obras Públicas del gobierno de Franco.

Obras de restauración en el Canal de Lodosa

    Lógicamente la Guerra Civil Española alteró la planificación inicial. En agosto de 1942  adquiere carácter oficial toda la normativa propuesta por la Comunidad de Regantes. En 1989 se adaptaron las ordenanzas y reglamentos  de la Comunidad de Regantes a la nueva Ley de Aguas de 1985.

    En el término municipal de Mallén el Canal de Lodosa dispone  de varias tomas de agua para su aprovechamiento en dirección Oeste-Este y dos en La Marga. Con Fréscano se comparte la toma de Royales (Oeste-Este) para volver al término de Mallén y terminar en el punto de partida de La Marga.

    El nivel alcanzado en la construcción del Canal de Lodosa ha permitido que sus aguas puedan regar buena parte del término municipal de Mallén.

    Algunas consecuencias significativas de la llegada del agua del Canal de Lodosa a Mallén supone el cambio del cultivo de secano a regadío. El cultivo tradicional del olivo y de la vid desaparecen de la agricultura local para dar paso al cultivo de cereales, plantas forrajeras y hortalizas que requieren agua de riego para garantizar buenas cosechas.

    Mallén perderá el llamado "Derecho de La Elma" sobre las aguas de la Huecha durante los últimos cuatro días de abril y mayo, aguas que serán reclamadas por otros pueblos de la parte media del valle porque Mallén tenía cubiertas sus necesidades de agua de riego tras la construcción del Canal de Lodosa.

    La parte regable del actual Canal de Lodosa recibía las aguas desde tiempos inmemoriales, pero la primera concesión se le otorga a un vecino de Zaragoza, D. José de Gama, en 1861. Dos años antes, en 1859, había solicitado "Autorización para verificar estudios de un canal de riego derivado del río Ebro, con el objetivo de fertilizar campos de Calahorra, Aldeanueva... hasta el río Jalón. El proyecto se consideró irrealizable y nunca se acometió. La concesión caducó en 1881.

    La idea del canal perduró y en 1903 la Dirección General de Obras Públicas incluye el estudio de ese canal en el Plan General de Canales y Pantanos. En 1906, D. Saturnino Bellido y otros miembros de la Junta Gestora por el futuro canal solicitan  de nuevo su estudio y ofrecen  su contribución económica. La gestión prosperó  en 1907 cuando D. Cornelio Arellano presenta el proyecto que será aprobado por R. O. (Real Orden) en 1910. Las obras se iniciaron el 30 de mayo de 1915 con el nombre oficial de Canal Victoria-Alfonso.

    A partir de 1926 la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro pasa a hacerse cargo de las obras, así como la explotación y administración del canal.

    El Canal de Lodosa toma sus aguas del río Ebro en el "Azud o Presa de los Mártires" de Lodosa. Su caudal oscila entre los 22 y 29 m3/seg. Sus aguas riegan unas 29.000 Ha de territorio en Navarra (60%), La Rioja (30%) y Aragón (10%). Si tenemos en consideración que 1 Ha equivale a 10.000 m2 y que una "robada" de tierra son 898,456 m2, podemos calcular que la superficie regable del Canal de Lodosa en las tres Comunidades Autónomas es una extensión total aproximada de 323.000 robadas.

Obras de restauración en el Canal de Lodosa

    La superficie regable del Canal de Lodosa constituye una de las zonas hortícolas más importantes del Valle del Ebro que está asociada a una potente industria agroalimentaria en la zona, formando un foco muy dinamizador de la economía en el Valle Medio-Alto del Ebro.

    El Canal de Lodosa tiene adosadas tres balsas en los llamados Diques de Valdelafuente y Murchante con el fin de mantener  unas zonas húmedas, en una zona de clima seco y estepario, donde proliferan diferentes especies animales.

    El Plan Hidrológico del Ebro prevé el recrecimiento y modernización del Canal de Lodosa incluyendo tres objetivos preferentes:

    a) El aumento de la capacidad de transporte del canal.

    b) La instalación de compuertas transversales.

    c) La construcción de tres embalses de regulación interna.

    Otras obras de menor envergadura serían la reparación y acondicionamiento de los desagües, la construcción de nuevos caminos para servicios...

    El Canal de Lodosa vierte sus aguas sobrantes en el Barranco de La Marga para desaguar finalmente al río Ebro en el término municipal de Mallén (Zaragoza).

    Las aguas del Canal de Lodosa riegan tierras navarras en las siguientes localidades: Lodosa, Sartaguda, Castejón, Tudela, Murchante, Fontellas y Cortes.

    La concesión originaria de agua para el Canal de Lodosa debe respetar para el río Ebro un mínimo de 32 m3/seg, agua necesaria para atender antiguos aprovechamientos y concesiones que ya existían antes de su construcción.

    Este inconveniente de un caudal mínimo en el río Ebro se resolvió tras la construcción del Embalse del Ebro que tiene como finalidad regularizar el caudal del río Ebro y potenciar el caudal del Canal de Lodosa y los riegos asociados a su trazado. La presa está en el río Ebro, muy cerca de la localidad riojana de Alcanadre.

    El Canal de Lodosa tiene cuatro tramas:

a) Hasta el río Cidacos en Calahorra con un acueducto de 422 m.

b) Hasta el río Alhama en Alfaro con un acueducto de 243 m sobre el barranco Recuendo.

c) Hasta el río Queiles con cuatro túneles de 5.029 m en total.

d) Hasta el río Huecha con 55 km de longitud.

    Está previsto que el Canal de Lodosa se prolongue hasta Gallur para abastecer al proyectado embalse de La Loteta, inaugurado en 2010 en término de Gallur, cerca de Pedrola. Toma actualmente agua del Canal Imperial de Aragón compuesta por dos tubos con un inicio en 1999 y finalización en 2008. Se llenó en 2009 con agua de la acequia de La Sora (Canal de Bardenas).

    La idea de construir el Canal de Lodosa se remonta al siglo XVIII, pero el proyecto será aceptado tras la presentación del proyecto de un ingeniero navarro de Caparroso, D. Cornelio Arellano Lapuerta (1867-1935), autor también del primer proyecto del Embalse de Yesa.

Inauguración de las obras del Canal de Lodosa (30-05-1915)

    Al acto de inauguración de las obras del Canal de Lodosa el 30 de mayo de 1915 acudieron en representación oficial: D. Abilio Calderón Rojo (1867-1939), Director General de Obras Públicas y posteriormente Ministro de Fomento, Trabajo, Comercio, Industria y Gobernación. También asistieron a ese acto solemne el obispo de Pamplona, D. José López de Mendoza; el obispo de Tarazona, D. Santiago Ozcoidi y Udave; el obispo de Calahorra, D. Juan Plaza y García con otras autoridades para dar mayor relevancia a ese acto oficial.

    Hacia 1970 se hicieron algunas gestiones para elevar el agua hasta Borja, inicialmente con una buena acogida. Sin embargo, los agricultores se opusieron porque los costes derivados de la elevación del agua eran bastante altos.

El acueducto romano de Alcanadre - Lodosa

    El agua es un elemento  indispensable para que haya vida, de ahí que los poblamientos siempre se hayan ubicado junto a los ríos o las fuentes. A veces, el agua se trasvasa desde los manantiales hasta las ciudades por medio de acueductos, una técnica muy utilizada por los romanos.

Diseño del trazado y las partes de un acueducto romano

    Acueducto​ (del latín, "aquaeductus", que transporta agua) es un sistema o conjunto de sistemas de irrigación que permite transportar agua en forma de flujo continuo desde un lugar en el que está accesible en la naturaleza hasta un punto de consumo distante, generalmente una ciudad o poblado. En ingeniería moderna, el término acueducto se usa para cualquier sistema de tuberías, zanjas, canales, túneles y otras estructuras utilizadas para este propósito. El término acueducto también a menudo se refiere específicamente a un puente en un curso de agua artificial. La palabra acueducto proviene del latín "aquaeductus", formada por "aqua", (agua) y "ducto". "Ducto" proviene del verbo "ducere" (guiar).

    Cualquier asentamiento humano, por pequeño que sea, necesita disponer de un sistema de aprovisionamiento de agua que satisfaga sus necesidades vitales. La solución empleada desde antiguo consistía en establecer el poblamiento en las proximidades de un río o manantial, desde donde se acarrea el agua a los puntos de consumo. Otra solución consiste en excavar pozos dentro o fuera de la zona habitada o construir aljibes. Pero cuando el poblamiento alcanza la categoría de auténtica ciudad, se hacen necesarios sistemas de conducción que obtengan el agua en los puntos más adecuados del entorno y la lleven al lugar donde se ha establecido la población.​

Acueducto romano de Alcanadre (La Rioja) y Lodosa (Navarra)

    Incluso cuando la población estaba a orillas de un río, la construcción de conducciones era la mejor forma de garantizar el suministro, en vez de extraer el agua del río que, aunque estuviera muy cerca, generalmente tenía un nivel más bajo que el poblado. En otras ocasiones se hacía el acueducto porque el agua era de mejor calidad que la del río. Para cubrir esta necesidad se emprenden obras de gran envergadura que puedan asegurar un suministro de agua.

    Aunque existían precedentes en las civilizaciones antiguas del Próximo Oriente y los ingenieros griegos habían construido conducciones eficientes, los ingenieros romanos, gracias fundamentalmente a su uso del hormigón, fueron los que pusieron a punto técnicas que se pudieron generalizar por todas las ciudades del Mediterráneo. Con todo, los factores técnicos no fueron los únicos que contribuyeron a difundir este tipo de obras, hizo falta también la unidad política del Imperio y la existencia de un sistema económico fuerte que creara las condiciones para el desarrollo urbano.

Acueducto romano de Segovia

    La mayor parte del recorrido se hacía por canales, en general cubiertos, que se construían por las laderas de los montes, siguiendo la línea de pendiente deseada (generalmente pequeña, del orden del 0,004 %), y se situaban cada cierto tiempo cajas de agua o arcas de agua, pequeños depósitos que servían para regular el caudal o decantar los sólidos, normalmente arena, que las aguas pudieran arrastrar.​

    Cuando se debía salvar un camino, a un nivel un poco más bajo que el del acueducto, se usaban sifones, en los que el agua pasaba bajo el obstáculo y volvía a subir al nivel anterior. A menudo debían salvar desniveles más grandes y en ellos adoptaban la forma de arquería o puente, puesto que hacer conducciones en sifón capaces de resistir altas presiones era más caro. Como los puentes son la parte más visible de la obra, ha quedado la costumbre de llamar «acueducto» a la propia arquería.

    En muchas ocasiones, estos acueductos romanos continuaron en uso durante la Edad Media e incluso en tiempos modernos, gracias a arreglos y restauraciones. Y, por supuesto, se continuaron haciendo nuevos.

    Las soluciones aplicadas a los acueductos romanos se siguieron usando sin modificaciones sustanciales hasta el siglo XIX. En el siglo XX, los progresos en la producción de cementos, el armado del hormigón con acero, los nuevos materiales y técnicas en la construcción de conductos y la posibilidad de construir potentes estaciones de bombeo revolucionaron las conducciones de agua y simplificaron su adaptación al terreno.

Acueducto de Pont du Gard que abastecía de agua a la ciudad francesa de Nîmes

    Se creyó durante mucho tiempo que el puente del Gard fue construido alrededor del año 19 antes de Cristo. Sin embargo, las excavaciones recientes sugieren que se realizó en el siglo I después de Cristo. Su construcción se atribuye al yerno de Augusto, Marco Vipsanio Agripa. Diseñado para llevar el agua a través del pequeño valle del Gardon, fue parte de un acueducto de unos 50 km que llevaba el agua desde los nacimientos cercanos a Uzés hasta la ciudad romana de Nemausus (actual Nîmes). El acueducto completo tenía una pendiente de 34 cm/km (1/3000), descendía sólo 17 m en todo su trayecto y llevaba 20 000 000 de litros de agua diariamente.

Acueducto de Pont du Gard que abastecía de agua a la ciudad francesa de Nîmes

    Fue construido por completo sin emplear argamasa. Las piedras del acueducto, algunas de las cuales pesan hasta seis toneladas, se mantienen unidas por grapas de hierro. La mampostería fue elevada hasta su sitio mediante poleas accionadas por muchos hombres. Se construyó un complejo andamio para aguantar el acueducto mientras se construía. La fachada todavía tiene las marcas de su construcción en forma de protuberancias por las que se unía al andamio y caballetes en los pilares que sostenían los marcos semicirculares o cimbras sobre los que se construyeron los arcos. Se cree que se tardó unos tres años en construirlo, y que participaron en las obras de 800 a 1000 trabajadores.

    Aunque se asociaron particularmente con los romanos, los acueductos se idearon mucho antes en Grecia, Oriente Próximo y el subcontinente indio, donde pueblos como los egipcios y los harappeños construyeron sistemas de riego sofisticados. Los romanos construyeron los acueductos más importantes en tamaño, así como en mayor cantidad, en todos sus territorios.

    Un acueducto arranca en un sistema de captación de agua. El agua pasa de forma controlada a la conducción desde un depósito de cabecera ("caput aquae"), también denominado como "castellum", desde donde se distribuía por toda la ciudad.​

    La construcción de un acueducto exige el estudio minucioso del terreno que permitirá escoger el trazado más económico para permitir una pendiente suave y sostenida sin alargar demasiado el recorrido de la obra. Se usan canales (riui) sin presión (circulando en lámina libre) siempre que es posible y únicamente en ocasiones contadas se recurre a la conducción bajo presión.​

    En todo caso, siempre que el agua se destina al consumo humano, el canal está cubierto por bóvedas, falsas bóvedas, placas de piedra o "tégulas". Tégula es una transcripción al español del substantivo latino tegula («teja»), que se forma sobre una raíz "teg"- que expresa la idea de «cubrir». A este término se asocia  "ímbrice", del lat. "imbricem" (caso acusativo de "imbrex"), que a su vez es un derivado de "imbrem" (acusativo de "imber"), cuyo significado es «lluvia». Con él se denomina un tipo de teja curva que aparece asociado con el anterior.

    En Lodosa, en la zona conocida como "Puente de los moros", los romanos construyeron una conducción de agua alzada sobre el río Ebro para abastecer a la ciudad de Calahorra.

    Hacia 1940 se construyó una presa de derivación unos 200 m aguas abajo, que elevó de forma notable  el nivel del agua en ese tramo del río. Para construir esa presa se aprovechó la piedra del acueducto y dinamitaron varios de los arcos. Esto explica que una parte del acueducto  se encuentre desgajado y volcado. Sin embargo, la fuerte construcción de la época romana hizo que se desistiera en su destrucción total.

    Entre el otoño de 1977 y la primavera de 1978 se hicieron excavaciones en esa zona por parte del Servicio de Arqueología de Navarra para investigar y conocer con mayor rigor científico e histórico esta construcción romana.

    Cuenta la leyenda que los mártires Emeterio y Celedonio pasaron por ese acueducto cuando fueron conducidos  como presos hacia Calahorra para ser decapitados en el año 300.

    La canalización tiene 108 arcos, pero quedan únicamente 13 arcos. Sus arcadas tienen 4,80 m de luz y los pilares 1,10 m de ancho. La parte superior del acueducto tiene 1,5 m En su construcción es visible un revestimiento de piedra de sillería  que alterna con un aglomerado de mortero y cal.

    Esta canalización viene desde la Sierra de Codés, donde nacen los ríos Linares y Odrón. Servía para el abastecimiento de Calagurris. La canalización romana tiene una longitud de 30 Km y una parte de su recorrido se sigue utilizando como acequia de riego.

    La canalización romana supone un transporte de caudal muy elevado por el suministro de Calagurris, el padre Moret avanzó como hipótesis que se utilizara parte del agua para riego agrícola y para celebrar las "Naumaquias o batallas navales simuladas" en el circo romano de Calahorra, se han hallado conductos de plomo para encaminar el agua hasta el circo. Se construyó en el siglo II, durante el mandato de dos emperadores romanos de origen hispano, Trajano y Adriano.

    Las Naumaquias o combates navales eran unos espectáculos más sangrientos que los propios combates o luchas entre los gladiadores. Las naumaquias tenían la particularidad de desarrollar temas históricos o pseudohistóricos. Servían para celebrar grandes victorias de un emperador y para que las embarcaciones pudieran navegar se construían unas piscinas de proporciones gigantescas.

    El diseño de los acueductos romanos está siempre muy vinculado a las condiciones de la topografía del terreno. Otro elemento muy presente en la construcción de los acueductos era el control de la pendiente que tenía la conducción del agua o "mensura declivitatis" porque el movimiento de las aguas debe ir asociado a la gravedad.

    Los romanos buscaban en sus construcciones que el agua no tomara una velocidad excesiva  para evitar la presión del agua sobre las paredes del acueducto. Para ello creaban depósitos intermedios o aumentaban la largura del conducto de forma artificial, hacían pequeños ángulos o construían sifones para reducir la velocidad del agua.  La mensura declivitatis que fijaban los romanos en sus conducciones de agua era de 0,5% o incluso menor. En algunos casos los romanos aumentaban el porcentaje de ese nivel  para evitar que el agua se helase en invierno.


"Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río. 
Saber que nos perdemos como el río
 y que los rostros pasan como el agua". 

Autor: Jorge Luis Borges

    



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